sábado, 17 de octubre de 2009

Australia.

Perth, 4 de Octubre de 2009.

   Después de estar dos días pasando calor a muerte en Bangkok, llegamos a Perth el Domingo sobre las 6 a.m. dónde nos esperaba todo lo contrario (En pantalones cortos y manga corta dábamos un poco la nota porque el frío calaba hondo). Cogimos un Mini-Bus que nos llevo al centro de la ciudad. Vale que era Domingo a primera hora, pero me daba la sensación de que aquello era una ciudad fantasma dónde no había habido nadie en años. No se porque pero era así. Dimos una vuelta por la ciudad buscando algún sitio para dormir y encontramos varios “Backpackers”, lo que viene siendo un albergue vamos, y entramos en el que nos dió más buena pinta. Nunca había estado en un “Backpacker” y no está nada mal si quieres dormir a lo barato (20€). Allí tienes de todo, lo único malo es que compartes habitación con otros viajeros (Son habitaciones de 4). Hay cocinas con todos sus utensilios, ollas, cubiertos, micro, neveras, etc, también hay una sala con lavadoras, secadoras y plancha, una sala con sillones y tv, billares, comedor… Vamos que puedes hacer vida allí tranquilamente. Estuvimos en una habitación con un chico de Singapur, que nos dijo que llevaba dos años viviendo en el “Backpacker”. Pienso que para dormir unos días si estás de paso por la ciudad no está mal, pero si tienes intención de estar tiempo, es más barato y mejor compartir piso.


 
Backpacker.

   Nos pasamos casi todo el Domingo descansando, ya que llevábamos desde el miércoles durmiendo una media de 5h y mal… Yo realmente estaba agotado y tenía los pies hechos carbón.

   El Lunes a primera hora la ciudad ya parecía otra cosa, coches por todos los lados, gente para arriba y para abajo, no parecía la ciudad del día antes. Era nuestro primer día de universidad, así que nos dirigimos a la “University of Western Australia”. Al llegar nos hicieron un examen de nivel y nos enseñaron el campus. En clase hay todo tipo de nacionalidades: Brasil, Japón, China, Arabia Saudí, Tailandia, Francia, Italia,… El campus universitario es muy grande, tiene muchos parques y jardines y las instalaciones están muy bien.


University of Western Australia.

   Enseguida nos hicimos con una tarjeta de estudiante para pagar menos en el transporte público, aunque si te mueves en bus dentro de la ciudad, es gratis. La gente cuando sale del bus, se despide del conductor con un “Thank you” y ya está. Al principio me sentía un poco incómodo al entrar y sentarme directamente sin pagar, pero pronto se acosumbra uno a lo bueno.

   Pasados unos días, el “Backpacker” está muy bien, pero sinceramente a mi me daba la sensación de estar en un centro de acogida o algo por el estilo, además como he comentado antes, si buscas una habitación te sale bastante más barato. Durante la primera semana me puse a buscar alternativas por Internet y por los tablones de anuncios de la uni.

   Los primeros días he ido muy desorientado, todo es nuevo y no conozco nada ni a nadie, se hace un poco duro porque a veces te sientes impotente pero la experiencia es 100% recomendable. Me gusta mucho ver cosas diferentes a lo que estoy acostumbrado, además las vas descubriendo por ti solo y es más emocionante.

Continuará...

jueves, 8 de octubre de 2009

Bangkok, Thailand. 2ª parte.

Bangkok, 27 de Septiembre de 2009.

   Nos levantamos sobre las 8 de la mañana y dimos una vuelta por la zona donde estábamos alojados. Es curioso ver el contraste que te encuentras en la ciudad. Tienes rascacielos de 80 plantas pegados a chabolas de madera, que parece que se vayan a desmontar de un momento a otro dónde las ratas pasean tanquilamente. Todos los coches incluso los camiones son híbridos, pero en cambio no tienen ni cinturones en la parte de atrás. Les va bastante el “tunning” , sobretodo a los taxistas, pero un “tunning” peculiar, neones de colores y flashes, mezclados con ofrendas a los budas. Queda realmente extraño. Hablando de taxistas, se me olvidó comentaros que hay moto-taxis, aun más baratas que los taxis pero con el peligro correspondiente al tráfico de Bangkok, que es un caos. Lógicamente solo puedes ir tú con el conductor.


       Casa en medio de la ciudad.

   Después de hacer la vuelta de reconocimiento, nos fuimos directos al centro de la ciudad, concretamente al centro comercial MBK. Eso es otra locura. Un edificio rollo “El Corte Ingles” de 6 plantas, dónde todo son tiendas y venden de todo a precio de risa. Por vender, venden hasta copias de software ilegal en las mismas tiendas a lo “top manta“, como si no pasara nada.


 Centro comercial MBK.

      La primera, segunda y tercera planta están dedicadas a la ropa, complementos, zapatos, etc… La tercera planta únicamente a móviles, electrónica y consolas. La cuarta planta cosas de decoración, souvenirs, etc… Y la última planta para restaurantes, bares, etc… Has de organizarte muy bien si quieres verlo todo porque realmente necesitas horas. Cuando crees que has llegado al final de una planta, andas un poco más y te encuentras con otro pasillo que parece que no acabe nunca. Los precios no están tan inflados como en los mercadillos, así que no será tan fácil regatear, pero puedes comprar igual de barato. Ves tantas cosas y tan baratas, que has de controlarte, pero luego siempre acabas pensando: “Tenía que haber pillado más cosas...”.

   Volviendo al hotel quisimos dar un paseo e indagar un poco, no se como lo hicimos pero acabamos en un mercado donde el olor era insoportable, pasaba una riera por al lado y tenían docenas de gallinas vivas amontonadas en jaulas por todos los lados. Había trozos donde las jaulas se juntaban tanto, que casi no podías pasar entre ellas. Realmente no había nada apetecible para comprar, todo tenía una pinta chunguísima. Supongo que sería un mercado dónde va a comprar la gente de a pie porque no era nada turístico. Intentamos salir de ese meollo, para nada recomendable, lo antes posible.

   Una vez en el hotel, ya solo nos quedaba recoger las cosas, despedirnos de Bangkok y dirigirnos al aeropuerto, para finalmente coger nuestro último vuelo hacia Perth, Australia…

lunes, 28 de septiembre de 2009

Bangkok, Thailand. 1ª parte.

Bangkok, 26 de Septiembre de 2009.

   ¡Bangkok alucinante! Como me gusta esta ciudad, todo es tan diferente... La gente, el ambiente, la comida… Con casi tres horas de retraso, llegamos a Thailandia desde Kuala Lumpur sobre las 2.00 a.m. Cogimos un taxi en el mismo aeropuerto hacia el hotel “Rompo Mansion”, dónde ya estuve en el 2003 (por 15€ tienes una habitación doble). Poco más hicimos, ya que estábamos muy cansados de tanto avión y aeropuerto. Cenamos algo en un McDonalds, nos duchamos y a dormir. Curiosos los McDonalds de Bangkok con los lavabos fuera, junto al mostrador de pedir.



 Panel informativo aeropuerto.



Aeropuerto Bangkok.


McDonadl's Bangkok.
  
   Al día siguiente, con las baterías cargadas, nos dirigimos hacia el “Gran Palacio” (http://es.wikipedia.org/wiki/Gran_Palacio_de_Bangkok). Al salir a la calle y andar un poco, ya teníamos 3 o 4 taxis y tuk-tuks ofreciéndonos sus servicios. Da igual que estés andando, sentado en un banco o donde sea, que si estás a vista de los taxistas, te avasallan, así que cogimos un taxi y nos dirigimos al Gran Palacio. Los tuk-tuks suenan que parece que vayan a escape libre y he visto algunos que hasta hacen caballitos.



Tuk-tuk.

    En Bangkok lo mejor es moverse con Taxi, pese a que los taxistas son unos piratas, el taxi te sale por una media de 50 a 100 baths (de 1 a 2 €). Al llegar al palacio, teníamos más taxistas intentándonos tongar diciéndonos que el Palacio estaba cerrado porque estaban celebrando una ceremonia, que en cambio podían llevarnos a visitar no sé qué. Imaginaros hasta donde puede llegar su perversión por tal de ganarse un euro. Los esquivamos como pudimos y entramos al complejo sin restricción alguna. Yo tuve que ponerme la indumentaria reglamentaria porque no se puede entrar en pantalones cortos, ni en tirantes ni nada de eso por respeto.



Gran Palacio.


Posando con la indumentaria.

   En los alrededores del Gran Palacio, también se encuentra el "Wat Phra Kaew" (http://es.wikipedia.org/wiki/Wat_Phra_Kaew) o "Templo del Buda de Esmeralda". Realmente puedes perder toda la mañana visitando todo el recinto y sus rincones, fijándote en la cantidad detalles que hay por observar. Hay gente que hace dibujos espectaculares de los diferentes templos.



Entrada al Wat Phra Kaew.


Suttilak y yo.


 Dibujo de un templo hecho con bolígrafo.

   Cuando acabamos con toda esta parte, dejamos el recinto para dirigirnos al "Wat Pho" (http://www.disfrutabangkok.com/wat-pho) o "Templo del Buda Reclinado", dónde como su nombre indica, hay un Buda gigante reclinado. La estatua está cubierta totalmente con láminas de oro y sus sandalias están hechas con perlas.



Wat Pho.

   De camino al templo, compré algo de comida en un par de paradas de la calle. Cada dos por tres hay paraditas donde venden todo tipo de comida por 20 baths (0‘40€). A mi que me gusta probar todas la comidas raras, no dejo una parada sin probar, aunque a veces me sale mal la jugada y no puedo comérmelo porque el sabor es realmente extraño, por decirlo finamente, y eso que no soy nada escrupuloso.


Paradas de comida en la calle.


Paradas de comida en la calle.

   En el mismo templo de “Wat Pho”, se dice que hacen los mejores masajes de medicina tradicional Thailandesa, así que no dejamos escapar la oportunidad de hacernos uno. Nos costó 480 bahts una hora (menos de 10€).  Mientras nos hacíamos el masaje, empezó a diluviar y estuvo unas 2 horas, tuvimos que cancelar el paseo en canoa  por el río que queríamos hacer. Es lo que tienen los climas tropicales. Como eran casi las 7.00 p.m., decidimos ir a cenar a la torre Baiyoke (http://es.wikipedia.org/wiki/Baiyoke_Tower_II), uno de los edificios más altos de la ciudad con más de 80 plantas. El restaurante está concretamente en la planta 82, tiene forma circular, con las paredes acristaladas y unas vistas en 360º de la ciudad espectaculares.  Es un buffet libre donde se puede comer desde sushi, pasta, arroces, ensaladas, etc… hasta todo tipo de carnes, pescados, marisco, todo muy bien preparado y con muy buena presentación. En los postres tenemos todo tipo de tartas, frutas, creps, fondue de chocolate con frutas, etc… Podemos considerar que es un sitio de lujo para cenar y nos costó menos de 12€. No hice ninguna foto para no dar la nota, pero el sitio se merecía unas cuantas, sí que hice una de la vistas. Como podéis suponer nos pusimos hasta los topes...


Baiyoke Tower.


 Vistas desde Baiyoke Tower.

   Saliendo del restaurante tocaba ir de compras, nos montamos hasta en 4 taxis para que nos llevaran al hotel y ninguno quiso llevarnos. No sabemos cual era la razón, pero tenía que ser seria para que un taxista de Bangkok deje escapar a un cliente… Tuvimos que coger el tren y el metro para llegar, nos vino bien porque así vimos algo más de la ciudad. Si los taxis son baratos, imaginaros el tren y el metro… Una vez en el hotel, cogimos dinero y nos dirigimos a Suan-Lum, dónde está uno de los mercadillos más famosos de la ciudad. No sabría como describir este mercadillo para que no parezca que exagero pero es brutal, es un cuadrado enorme dónde por dentro, se cruzan pasillos paralela y perpendicularmente. Puedes encontrar de todo, todo tipo de ropa a precio de risa y de calidad, zapatillas deportivas, mochilas, bolsas, relojes, objetos de decoración… A las dos horas nos habíamos fundido la pasta y le preguntamos a un camarero donde había una oficina de cambio, nos dijo que pasáramos dentro del bar y allí a lo “underground total” nos canjearon euros por bahts a un cambio prácticamente igual al que nos harían en un banco. No hace falta decir, que en estos mercadillos, el regateo es fundamental, tienes que echarle morro al asunto y normalmente acabas pagando menos de la mitad de lo que te piden inicialmente. Una vez terminamos con el mercado de Suan-Lum, cogimos un taxi y nos dirigimos al mercadillo de Phat Phong, donde hay más de lo mismo y seguimos con nuestras compras.


Mercado de Phat Phong.

 Alrededor de las doce de la noche, ya empezaron a recoger las paradas y nos fuimos al hotel, no sin antes hacer una parada en un “7 Eleven”... Los “7 Eleven” son mi perdición, son tiendas que están abiertas las 24h del día y puedes comprar cosas para comer, beber, revistas, etc… Lo que en España sería un “Opencor”, con la diferencia de que aquí, tienes sándwiches por 10 bahts (0‘20€), platos pre-cocinados de arroz con ternera y curry por 35 bahts (0´60€), pizza, todo tipo de pastas, bebidas de cualquier cosa, batidos, helados… Vamos, que te haces polvísimo y pagas una miseria. Además hay uno en cada esquina, a veces en una misma calle se juntan dos o tres, es exagerado.


7 Eleven Bangkok.


Pastas 7 Eleven.


 Batidos 7 Eleven.


Bebidas 7 Eleven.

   Con el estomago lleno y cargados con las compras, nos dirigimos al hotel a dormir.


jueves, 24 de septiembre de 2009

Jet lag.

Kuala Lumpur, 24 de Septiembre de 2009. 

 ¡Ya estoy en Malasia! Después de medio día volando, hemos llegado hace algunas horas, pero hasta ahora ha sido imposible encontrar una conexión wifi en condiciones.  He podido pegar un par de cabezadas durante el vuelo, así que tampoco estoy muy hecho polvo.  Cuando pasaba el control de inmigración, el funcionario que me ha tocado estaba aguantando mi pasaporte mirándome fijamente, yo no sabía bien bien que hacer hasta que me ha dicho: "Are you from Barcelona?" Yo lógicamente le he dicho que sí... Seguidamente sus ojos se han iluminado y su rostro ha mostrado una clara satisfacción a la vez que aguantaba el passaporte en alto y decía: "I LOVE BARCELONA, I LOVE MESSI, I LOVE NEW CAMP".  Yo no he podido evitar soltar una carcajada. El Malasio se ha hecho polvísimo al ver que era de Barcelona, me ha preguntado si había visto a Messi en persona y que le gustaba mucho Barcelona. Yo creo que me hubiera dejado pasar aunque no tubiera los papeles en regla.

   Teníamos 5h para coger el vuelo que va hacia Thailandia, así que nuestra intención era salir del aeropuerto y que nos tocara un poco el aire, pero preguntando nos han dicho que la ciudad está a una hora y media en bus, así que nos hemos quedado sin salida y hemos tenido que deambular por el aeropuerto. Dejaremos la visita a la ciudad  para la vuelta, ya que esperamos poder quedarnos un par de días.

   Por un par de euros me he tomado una sopa riquísima de fideos y…”ternera”, por decir algo. No se me ha ocurrido otra cosa que comerme un cacho de esas cosas roja que se ven en la foto, automáticamente me ha empezado a arder el boquino cosa mala, encima ya venía con la lengua  ecaldada de Londres, tampoco recordaba que a estos ingleses les fascina servir el té brutalmente caliente…



 
   Poco es lo que he visto de Malasia pero de momento, lo que más me ha llamado la atención es ver  a mucha gente con mascarillas (¡que mal rollo!), la tremenda humedad que hay y las mujeres policía con el pañuelo en la cabeza, quedaba un poco chocante.

   En breve cogeremos un avión hacia Thailandia, tengo muchas ganas de llegar al hotel y pegarme una ducha. Cenaremos algo, daremos una vuelta por la ciudad y a dormir, que mañana nos toca hacer el guiri por Bangkok.

martes, 22 de septiembre de 2009

Haciendo la maleta.

Barcelona, 22 de Septiembre de 2009.

   A hora mismo estoy en unos de esos momentos en el que has soñando durante mucho tiempo, una mezcla de nervios e ilusión. He hablado con Jordi y está igual que yo, le cuesta un poco creer lo que estamos apunto de vivir, los dos estamos muy emocionados... Estos últimos días han sido de despedidas y los nervios aún están más presentes. He quedado con él dentro de 6h. aproximadamente, para salir de Barcelona antes de las 7.00 a.m., el avión hacia Londres sale a las 10.30 a.m. de Reus, una vez en Londres cojemos un avión hacia Kuala Lumpur. Espero poder dormir en ese vuelo porque són muchas horas...

   Voy acabar de hacer la maleta y a dormir, mañana es un gran día.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Érase una vez...

Barcelona, 17 de Septiembre de 2009.

   Parece que fue ayer cuando hace 6 meses, una vez más, hablábamos con Jordi de hacer un viaje diferente y original. Durante ese tiempo, teníamos claro que nuestro destino iba a ser Australia y que queríamos estudiar inglés para aprovechar aun más el viaje, lo que no sabíamos, era la de cosas que deberíamos hacer para poder realizar nuestro sueño. Documentación, solicitudes, matrículas, transferencias, certificados, visados, permiso de trabajo, billetes de avión... Buff... ¡Un no parar! Pero al fin lo conseguimos, ya estamos matriculados en la prestigiosa "University of Western Australia", tenemos nuestro visado de estudiante con su correspondiente permiso de trabajo y los diferentes billetes de avión, aunque nos falta un ingrediente bastante importante: el alojamiento. Veremos si conseguimos encontrar unas habitaciones cerca de la Uni. Hoy, a 5 días de partir, aun me cuesta creer que el miércoles cojo un avión y me voy a las antípodas...

   A Jordi lo conocí en un viaje que hice a Inglaterra la primavera del 2008 y enseguida estábamos planeando hipotéticos viajes alucinantes.

 

Jordi y yo en un pub de Inglaterra.


   He titulado este Blog "Australia 2009" porque es donde nos alojaremos principalmente, concrétamente en Perth, una ciudad de la costa oeste, donde está situada la Univerisdad, aunque en nuestros planes de viaje, también entra visitar Malasia, Thailandia e Indonesia.



   Por ahora poco más puedo contaros y tampoco quiero enrollarme demasiado y hacer de este Blog un aburrimiento, así que espero poder escribir pronto y aportar cosas nuevas e interesantes.

Quedan 5 días...